Dicen que los príncipes azules vienen en caballos blancos y resplandecientes. Hoy, la realidad es otra, el príncipe azul va montado en un todoterreno, eso sí, blanco y resplandeciente. Así vuelve el pasado, con la típica sonrisa torcida, que creías olvidada, e indirectas que nunca llegan a salir de su boca.
El príncipe cuenta sus penas, es solitario, como todo buen héroe que se precie. Su mirada dice más que sus palabras.
- Te vi mientras iba conduciendo.-
Miré la calle, estaba lejos de donde yo me encontraba, ¿cómo me había visto pasando con el coche tan rápido? ¿acaso esperaba o ansiaba verme y por eso se fijó en mi calle?
- Te vi y pensé "voy a saludarla".- sentenció mirando al horizonte de la noche.
- Me alegro, yo no sabía que tenías este coche.......- mi cara de estúpida....
Ahí estábamos los dos, durante años amantes imposibles, mirándonos a los ojos desde estados diferentes. Él intentando recuperar a su novia, yo con mi corazón empezando a latir por otra persona.
¿Cómo hemos acabado así? ¿Qué nos pasó?
Una noche me confirmaste que no sentías el amor platónico que yo sentía por ti. Entonces... ¿sólo era sexo? pero si lo triste es que nunca tuvimos sexo.
Nunca te entenderé, tampoco te olvidaré, pero sí dejé de amarte desde aquella noche que fuiste sincero con tus sentimientos y me confirmaste que nunca sentirías algo tan intenso conmigo, como para llamarlo amor.
A regañadientes, este príncipe azul, que resultó ser un fiasco, aceleró su todoterreno blanco y se marchó, para no volver.
Cuando la diva....
Mañanas de resaca, una conciencia punitiva y unos sueños perturbadores... ¿qué vendrá después?
miércoles, 30 de mayo de 2012
viernes, 25 de mayo de 2012
Quiero vender mis zapatos viejos......jummm
Hay días en los que no esperas nada interesante. Ese día es el que más sorpresas recibes. Esta mañana me encontraba deprimida, pensando que necesitaba aventuras, estaba perdiendo poco a poco a la diva para recuperar a la niña melosa, fea e insegura. Recibí una llamada del pasado, el árabe casado estaba al otro lado de la línea:
- Niña, ya no me llamas, ¿qué te pasa? ¿no éramos amigos?
- Sí.... bueno.....
- Pues eso... podemos quedar y disfrutar tú y yo.
- No sé.
- Mira tu correo y piénsatelo.
Abrí mi correo electrónico sin esperar nada interesante, tal vez ruegos y súplicas.
- Hola pitufina: figuraba en el asunto del correo reciente.
En el interior una foto enorme del dotado acariciándose.
- Buf.- pensé- no sé hasta cuándo voy a aguantar, ser buena es agotador.
Así que, queriendo ganar un dinero, me apunté a una web http://www.calzadousado.com/ ahí curioseé un poco las fotos, las peticiones de fetichistas a vendedoras que posaban con zapatos de punta.... Quiero vender mis zapatos, pero no estoy dispuesta a hacer esa clase de fotos.
Total, que me estoy dando cuenta de que me estoy volviendo una aburrida y en mi interior una voz susurra constante "Hazlo, descubre...."
Quiero ir de cancaneo.....necesito echarme novio, para luego compartirlo.
ODIO EL PASADO
LOS RECUERDOS Y QUIÉN LOS PRODUJO SIEMPRE VUELVEN, pero ¿para qué? sólo traen la misma peste.
Aladdin mismo regresó para decirme que cogiera un vuelo a Italia y juntos buscaríamos un trabajo por Europa. En ese instante sólo pude reírme, no de él, sino de mí misma por ser tan estúpida, por haber ilusionado con una gran mierda de tio, y por creerme sus mentiras. En el sexo era un negado y me pareció la bomba, luego más tarde se descubre el "pastel" y dices: he perdido mi tiempo sexual en esta basurilla.
Qué cosas
Igual por eso es bueno que el pasado regrese, solo para ver que no nos equivocamos en nuestras decisiones.
viernes, 18 de mayo de 2012
CAN CA NEO y NATURISMO: SEXO LIBRE
En la vida hay expectativas, metas, objetivos que no se cumplen. Hay días de dolor. Hay días de alegría. Hay días en los que el sexo ocupa tu mente como única forma de supervivencia.
Hoy recuerdo una tarde en la que acompañada de un amigo tropezamos con una playa naturista de Barcelona. Al principio no me lo creía, pero poco a poco vi como hombres desnudos paseaban sus tributos con los rayos de sol. Os podéis imaginar que ese tipo de situación es morbosa y caliente. Mi amigo me tentó de quitarme la camiseta, lo hice, y en ese instante comprobamos como uno de los hombres se tocaba.
Así que nos marchamos de allí, a una zona más apartada, también visible, pero para "jugar" un poco. No sé qué pasó en ese instante, ese instante en el que me quedé en bragas, se dispararon las miradas de curiosos.
Me senté encima de mi compañero de viaje, disfrutando de esa falsa percepción de intimidad. En realidad estábamos a la vista de todos. El placer contagia de tal forma que ciega. Me quedo sin vista por esos segundos, minutos, y horas de sexo, y si el orgasmo se dispara junto a las salpicaduras del mar y la dureza de la arena que se pega en el cuerpo y en el pelo, la ceguera entonces se multiplica.
Sin saber cómo, esos impulsos en el sexo te trasladan a otro mundo. Y cuando regresamos, es decir, cuando el sexo terminó descubrimos unos cuantos mirones que intentaban acercarse para ver mejor. Esos curiosos cortan el morbo depende en qué grado de calentón te pillen, si te cogen cuando ya estás a mitad de un orgasmo no importa quién mira ni dónde está. Esos curiosos desnudos, algunos, no todos, se tocaron mientras veían una escena de porno en directo.
En mis búsquedas diarias de otros placeres, intenté contactar con un grupo de "cancaneo". Es una especie de orgia donde tú marcas los límites. Estoy pendiente de lograr una cita, solo de pensarlo me pongo mala, pensar en acostarte con un novio mientras su novia mira con cara de rabia deseando que no gimas tanto como lo haces. La cuestión o problema importante es ¿quién quiere ser mi compañero de cancan?
Hoy recuerdo una tarde en la que acompañada de un amigo tropezamos con una playa naturista de Barcelona. Al principio no me lo creía, pero poco a poco vi como hombres desnudos paseaban sus tributos con los rayos de sol. Os podéis imaginar que ese tipo de situación es morbosa y caliente. Mi amigo me tentó de quitarme la camiseta, lo hice, y en ese instante comprobamos como uno de los hombres se tocaba.
Así que nos marchamos de allí, a una zona más apartada, también visible, pero para "jugar" un poco. No sé qué pasó en ese instante, ese instante en el que me quedé en bragas, se dispararon las miradas de curiosos.
Me senté encima de mi compañero de viaje, disfrutando de esa falsa percepción de intimidad. En realidad estábamos a la vista de todos. El placer contagia de tal forma que ciega. Me quedo sin vista por esos segundos, minutos, y horas de sexo, y si el orgasmo se dispara junto a las salpicaduras del mar y la dureza de la arena que se pega en el cuerpo y en el pelo, la ceguera entonces se multiplica.
Sin saber cómo, esos impulsos en el sexo te trasladan a otro mundo. Y cuando regresamos, es decir, cuando el sexo terminó descubrimos unos cuantos mirones que intentaban acercarse para ver mejor. Esos curiosos cortan el morbo depende en qué grado de calentón te pillen, si te cogen cuando ya estás a mitad de un orgasmo no importa quién mira ni dónde está. Esos curiosos desnudos, algunos, no todos, se tocaron mientras veían una escena de porno en directo.
En mis búsquedas diarias de otros placeres, intenté contactar con un grupo de "cancaneo". Es una especie de orgia donde tú marcas los límites. Estoy pendiente de lograr una cita, solo de pensarlo me pongo mala, pensar en acostarte con un novio mientras su novia mira con cara de rabia deseando que no gimas tanto como lo haces. La cuestión o problema importante es ¿quién quiere ser mi compañero de cancan?
miércoles, 2 de mayo de 2012
ÓSCAR: "Me pasan cosas extrañas, lo reconozco"
- Óscar, tienes fans en mi blog ansiosos por saber más de ti y de tus aventuras , pero ¿hasta cuándo durarán tus historias?
Este moreno no sabía bien qué responder, con una media sonrisa me repetía que ya había contado lo más atrevido e interesante. Sin embargo, al presionarle un poco más descubre otras cartas pasadas con mujeres desconocidas.
"Me pasan cosas extrañas, lo reconozco, y el sexo nunca me ha faltado", confiesa después de una larga charla. "Pero ya he cambiado, estoy cansado", confirma entre risas, sus ojos desmienten sus palabras. Paseo con él por las playas de Castelldefels, mientras me explica la locura que albergan las noches catalanas. "Chicas, sin bragas, ni tangas, que con un poco de roce de mis partes con su trasero se abren de piernas. Eso sí, yo intento que se lleven un buen sabor de boca", recalca que cada mujer es un mundo y él, un descubridor nato.
Me cuenta historias, que iré relatando, una de ellas sucedió en un Carrefour. Óscar estaba comprando un par de cosas, y en la zona de los congelados una mujer se acercó. "Me alejé, pensé que mi mente me engañaba, que me imaginaba historias morbosas que no eran reales", pero la chica continuó esa pequeña persecución por el centro comercial hasta que finalmente pasó la mano por el bolsillo del pantalón y depositó un papel. La pelirroja sonrió y se marchó con un meneo sensual de culo.
"Decidí llamarla y ver qué pasaba", ante mis ojos de perplejidad, mi amigo vuelve a sonreír. "Quedé con la chica, que no estaba nada mal, en El Corte Inglés del paseo....", explica. Allí es más fácil que las parejas puedan entrar sin problemas a los probadores. La atractiva mujer cogió un par de vestidos y se coló en el probador con Óscar. En ese limitado espacio, la pelirroja se lanzó al cuello de mi entrevistado, y, como es lógico, éste no hizo nada por evitarlo. Tocó y calentó a la chica para que se pusiera a mil y optara por un final feliz. "La senté en el banquito que hay dentro del probador con las piernas levantadas, y la chica sentía tanto placer que no podía parar de chillar, así que le tapé la boca", la conversación sube de temperatura. Sus manos recrean la esbelta figura de su compañera, y como le daba empujones de pasión. La chica mordía la prenda para evitar que su boca se abriera de par en par, al igual que sus piernas, y explotara en gritos de lujuria que les descubrirían en aquel probador. Los espejos permitían ver el culo contorneado de la chica, los pies apretados, y los pechos humedecidos por el sudor de ambos.
Nunca más supo de ella. Sin embargo, esto no es una pena. Óscar conocería nuevas chicas, en situaciones iguales o mejores. Pero ¿es este tipo de chica de la que se enamoraría?
Este moreno no sabía bien qué responder, con una media sonrisa me repetía que ya había contado lo más atrevido e interesante. Sin embargo, al presionarle un poco más descubre otras cartas pasadas con mujeres desconocidas.
"Me pasan cosas extrañas, lo reconozco, y el sexo nunca me ha faltado", confiesa después de una larga charla. "Pero ya he cambiado, estoy cansado", confirma entre risas, sus ojos desmienten sus palabras. Paseo con él por las playas de Castelldefels, mientras me explica la locura que albergan las noches catalanas. "Chicas, sin bragas, ni tangas, que con un poco de roce de mis partes con su trasero se abren de piernas. Eso sí, yo intento que se lleven un buen sabor de boca", recalca que cada mujer es un mundo y él, un descubridor nato.
Me cuenta historias, que iré relatando, una de ellas sucedió en un Carrefour. Óscar estaba comprando un par de cosas, y en la zona de los congelados una mujer se acercó. "Me alejé, pensé que mi mente me engañaba, que me imaginaba historias morbosas que no eran reales", pero la chica continuó esa pequeña persecución por el centro comercial hasta que finalmente pasó la mano por el bolsillo del pantalón y depositó un papel. La pelirroja sonrió y se marchó con un meneo sensual de culo.
"Decidí llamarla y ver qué pasaba", ante mis ojos de perplejidad, mi amigo vuelve a sonreír. "Quedé con la chica, que no estaba nada mal, en El Corte Inglés del paseo....", explica. Allí es más fácil que las parejas puedan entrar sin problemas a los probadores. La atractiva mujer cogió un par de vestidos y se coló en el probador con Óscar. En ese limitado espacio, la pelirroja se lanzó al cuello de mi entrevistado, y, como es lógico, éste no hizo nada por evitarlo. Tocó y calentó a la chica para que se pusiera a mil y optara por un final feliz. "La senté en el banquito que hay dentro del probador con las piernas levantadas, y la chica sentía tanto placer que no podía parar de chillar, así que le tapé la boca", la conversación sube de temperatura. Sus manos recrean la esbelta figura de su compañera, y como le daba empujones de pasión. La chica mordía la prenda para evitar que su boca se abriera de par en par, al igual que sus piernas, y explotara en gritos de lujuria que les descubrirían en aquel probador. Los espejos permitían ver el culo contorneado de la chica, los pies apretados, y los pechos humedecidos por el sudor de ambos.
El morbo continuó hasta que la amante, literalmente, se corrió. Sus partes expulsaron un chorro directo al cuerpo de Óscar. El cuerpo femenino vibraba, no podía parar, mantenía el orgasmo a pesar de haber terminado hace unos minutos y todavía salía flujo como si nunca fuera acabar de correrse. Óscar supo que esa chica había disfrutado como nunca en su vida, pero también fue consciente de que limpiar ese caos o "fiesta del flujo" le cortó el rollo y no quiso tener un propio final feliz, evitando nuevos chapuzones en flujo de la desconocida.
sábado, 21 de abril de 2012
La primera vez
"Le arranca su vestido, le quita sus braguitas blancas. Ella, con los ojos cerrados le desnuda boton a boton lentamente, la piel.... su piel..."
"La virilidad del sexo. Acaricia la novedad desconocida...."
EL AMANTE.
La niña virgen se retuerce de placer, su cuerpo le pide atrapar entre sus piernas a ese tosco hombre, agarra su culo fuerte y duro mientras recibe los impulsos de su joven amante con piel brillante... El calor asciende hasta sus mejillas, se sonroja, y la vergüenza del principio desaparece poco a poco. Abre los ojos de par en par solo quiere ver a su amante con cara de placer, esos ojos rasgados la miran con deseo.... Se abandona. Gime. No puede parar. Ese máximo, esa intensidad la transporta a otro mundo.
Quiere guardar esa imagen erótica en sus retinas...
El sabor del sudor, los mordiscos en el cuello, el calor de lo prohibido nunca la abandonarían hasta que.... todo se rompiera con la realidad al salir de esa cama, de ese cuarto, de ese rincón del placer...
La diferencia entre la que era antes a la chica que es ahora después de hacer el amor, se encuentra en que, al romper su virginidad, la fantasía y el deseo corren por sus venas y en cualquier momento, en cualquier lugar, su sexo volvería a arder, y ella se desahogaría en sitios inimaginables, con desconocidos.... Que más daba.... Todo sea por llegar al séptimo cielo y no regresar
"La virilidad del sexo. Acaricia la novedad desconocida...."
EL AMANTE.
La niña virgen se retuerce de placer, su cuerpo le pide atrapar entre sus piernas a ese tosco hombre, agarra su culo fuerte y duro mientras recibe los impulsos de su joven amante con piel brillante... El calor asciende hasta sus mejillas, se sonroja, y la vergüenza del principio desaparece poco a poco. Abre los ojos de par en par solo quiere ver a su amante con cara de placer, esos ojos rasgados la miran con deseo.... Se abandona. Gime. No puede parar. Ese máximo, esa intensidad la transporta a otro mundo.
Quiere guardar esa imagen erótica en sus retinas...
El sabor del sudor, los mordiscos en el cuello, el calor de lo prohibido nunca la abandonarían hasta que.... todo se rompiera con la realidad al salir de esa cama, de ese cuarto, de ese rincón del placer...
La diferencia entre la que era antes a la chica que es ahora después de hacer el amor, se encuentra en que, al romper su virginidad, la fantasía y el deseo corren por sus venas y en cualquier momento, en cualquier lugar, su sexo volvería a arder, y ella se desahogaría en sitios inimaginables, con desconocidos.... Que más daba.... Todo sea por llegar al séptimo cielo y no regresar
martes, 17 de abril de 2012
FETICHISTA
Hoy me abandono a mis pies y a despedir mis zapatos de invierno... Óscar volverá pronto, he quedado con él esta semana y exprimiré el máximo (no penséis mal) para que me cuente orgias, aventuras y divas que ha sodomizado.


| Los pies de la diva de la noche Sólo pensaba en lo bien que sabe tu lengua... |
Hoy me abandono a mis pies y a despedir mis zapatos de invierno... Óscar volverá pronto, he quedado con él esta semana y exprimiré el máximo (no penséis mal) para que me cuente orgias, aventuras y divas que ha sodomizado.
| Cómeme todo, todo, todo.... |
| Paseos por el balcón. |
| Los cordones se (des)nudan |
| Ahí estás, voy a destrozarte.... |
| Ajá, rozame sin parar |
| ¿Quieres más? Fin de la fantasía |
sábado, 14 de abril de 2012
no quiere saber la verdad
Hoy retomo mi espacio otra vez. He estado en silencio estos días porque no me encuentro, ni tan siquiera encuentro la sombra de lo que fui. Intento huir de la diva, intento ser una persona normal, sin problemas sexuales ni eróticos, pero la diva me persigue.
Salir un miércoles de cervezas y acabar regresando a casa no se sabe cómo, ni cuándo, .... Hace un año me sucedió lo mismo en Madrid, aunque fue todavía más increíble porque en mi bolso había un cinturón y en mi memoria un paseo por comisaria. De este miércoles no recuerdo nada... solo una caída y no sé en qué lugar.
La última vez que me acosté con un chico que acababa de conocer, quería hacer el amor, sí, amor, nada de sexo loco y exagerado, solo quería hacer el amor con él. En ese instante escuchamos un grito. El chico que me estaba llevando al séptimo cielo me susurró: ¿qué es eso? . Contesté, nada. Así que nada. Seguimos, haciendolo, sudando, disfrutando, cuando....otra vez, esta vez risas. El chico se giró y allí estaba una pareja dándose el lote en la ventana de enfrente, excitándose con nosotros. El chico cerró la persiana y sólo pudimos reirnos de la situación.
¿Por qué me pasa esto a mí? voy a tener que volverme a abandonar. Tengo que cumplir unas cuantas fantasías más....
Salir un miércoles de cervezas y acabar regresando a casa no se sabe cómo, ni cuándo, .... Hace un año me sucedió lo mismo en Madrid, aunque fue todavía más increíble porque en mi bolso había un cinturón y en mi memoria un paseo por comisaria. De este miércoles no recuerdo nada... solo una caída y no sé en qué lugar.
La última vez que me acosté con un chico que acababa de conocer, quería hacer el amor, sí, amor, nada de sexo loco y exagerado, solo quería hacer el amor con él. En ese instante escuchamos un grito. El chico que me estaba llevando al séptimo cielo me susurró: ¿qué es eso? . Contesté, nada. Así que nada. Seguimos, haciendolo, sudando, disfrutando, cuando....otra vez, esta vez risas. El chico se giró y allí estaba una pareja dándose el lote en la ventana de enfrente, excitándose con nosotros. El chico cerró la persiana y sólo pudimos reirnos de la situación.
¿Por qué me pasa esto a mí? voy a tener que volverme a abandonar. Tengo que cumplir unas cuantas fantasías más....
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